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Tediósfera

Cinco empleos con futuro

    consultor

1. Consultor.
Las empresas, como los matrimonios, saben que tienen problemas (sólo es cuestión de unir a dos o más personas para crear un conflicto) y nada mejor que ofertarles soluciones que les eviten el trámite tortuoso de conversar. Es como si el consultor le dijera a los dueños: Usted no tiene tiempo de ver por las contrariedades de su empresa, déjemelo a mí, ahórrese el despreciable trabajo de hablar con la gente a quien le paga precisamente para que hablar con ella.  La consultoría está de moda porque nadie sabe a ciencia cierta para qué sirve pero suena a una medida razonable.  Es el tipo de empleo que terminaron haciendo los sicólogos que acabaron una maestría pero no saben cómo devolver su beca, los poetas que no han ganado nunca ni un premio pero que escriben sin faltas ortográficas o el simple despedido que desea vengarse.  

La consultoría es un trabajo que despierta respeto porque está asociado a la idea de un recorte del personal. Cada que un extraño con apariencia de extranjero y con maletín entra a una oficina, los empleados tienden a toser de más, a  consumir menos chatarra frente a sus computadoras o a teclear con más discreción sus conversaciones por Messenger. El consultor tiene incluso un mejor trabajo que el jefe, porque experimenta el poder del despido en distintas empresas y no sólo en una. 

La función del consultor es aconsejar soluciones, pero no ejecutarlas. De modo que cualquier fracaso puede adjudicarse a una plantilla laboral ineficiente.

    jurado

 

2. Jurado de concurso. A pesar de tener un amplio mercado que satisfacer, la Universidad aún no ha fundado una facultad para el caso. Hoy día en que abundan los concursos –en las más diversas ramas artísticas, como la poesía, la declamación, la oratoria, el ensayo político, el modelaje o el baile folclórico- ningún trabajo sería tan solicitado como el de jurado, cuya mayor aptitud exige eso que hacemos todos los días: burlarnos de los demás.  Nada tan estimulante como opinar sobre las voces de una veintena de jubilados en el Cancionissste o como leer los escritos –llenos de “kes” y “la neta”- de jóvenes que un día se levantaron con la intención de dedicarle una carta a sus papás. Y que nos paguen por ello no deja de ser casi un milagro.

Volvamos los ojos a la TV. Los programas actuales de televisión han dejado de ser protagonizados por los concursantes –quienes apenas entonan, no tienen gracia alguna para bailar y son acompañados por artistas en decadencia que tampoco saben hacer alguna de esas dos cosas- y ahora es el jurado quien atrae los reflectores.

Lo bueno de ser juez es que uno no tiene uno por qué demostrar la pasión con la que recita, lo bien que dramatiza, lo profundo que escribe o si es capaz siquiera de dar el paso “cruzadito” de los salseros. La característica esencial del jurado es criticar a personas con mayores habilidades que él, aunque con mucha menor dignidad.

         periodista

3. Periodista cooptable. Se trata de una de las profesiones más estimadas por la clase política, quien no ha escatimado esfuerzos en invertir cada vez más recursos en ella bajo rubros de difícil fiscalización como el de “Servicios prestados”. Algunos lo confunden con el trabajo del publicista, pero el del periodista cooptable es un oficio con más respeto, tradición y que abarca medios diversos como la radio, la televisión, la prensa o el simple cotilleo en los cafés. ¿Cómo identificarlo? El periodista cooptable saca su foto a la cabeza de sus columnas y habla en televisión con la seguridad de quien lee todas las mañanas cinco periódicos nacionales, 10 locales  y entiende una gráfica de barras apenas la ve. Es el hombre que un día ataca a un funcionario por meter a sus tres hijos en la nómina de una delegación y un mes después destaca las virtudes del susodicho como “valores de familia”.

Uno de los beneficios del periodismo cooptable es que rara vez se ha visto amenazado por la competencia o los nuevos medios. Eso puede deberse ya sea a que los precandidatos gozan de un presupuesto ilimitado producto de una reforma electoral que nadie ha advertido, o a la facilidad con la que pueden subsidiarse revistas políticas en este país.

 
    iso9000
 
4. Certificador de calidad. Lo mismo en el mundo empresarial que en el educativo no importa tanto la calidad como el aval de la calidad. Eso ha provocado que los certificados de calidad parezcan en realidad matrículas de coche: ISO-9000, ISO9200, etcétera. No importa si usted utiliza las primeras letras de su CURP para nombrar a un nuevo certificado de calidad, el chiste es valerse de cualquier estratagema con el fin de azuzar a los altos mandos de la industria o las universidades a que suelten algo de dinero.  Los certificadores son en realidad capacitadores empresariales que un día descubrieron que podían ganar más observando los defectos de un corporativo en lugar de tratar de prevenirlos. A diferencia de los consultores, los certificadores rara vez despiertan miradas de antipatía. En realidad, son como los conductores de Travel & Adventure que invitas a tu ciudad para que hablen bien de ella en sus programas de viajes y a los que llevas a las zonas más bonitas y no  los dejas ver los cinturones de miseria. Por eso, resulta más rentable certificar la calidad de una empresa o carrera, que invertir en su calidad.


    wallstreet 

5. Socio capitalista.
Nadie como Scott Adams para explicar esta profesión: “El mejor trabajo que se me puede ocurrir es el de socio capitalista. No sólo causa una gran impresión en las fiestas, sino que se espera que fracase en un 90 por ciento de las ocasiones. (…) Para los que desconocen la ocupación del inversor capitalista, su función consiste en tomar el dinero de los ricos y dárselo a pequeñas empresas que pronto entran en bancarrota. De vez en cuando, una de esas pequeñas empresas se convierte en una mole gigantesca y los socios capitalistas se enriquecen y compran vehículos todoterreno sin motivo alguno. He omitido detalles como comer, beber y reírse de los imbéciles detrás de sus espaldas, pero creo que usted comprende por dónde van los tiros”.

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7 comentarios

Laura Trujillo -

¿Por qué no lo supe antes? Aún estoy a tiempo de dedicarme a uno de estos 5 empleos jajajaja.
Genial Eduardo! Los demás halagos ya te los sabes. Un saludo

Gilberto -

excelente articulo... M E E N C A N T O, y como lei mas arribita, va con dedicatoria eso qe ni qe (ya me imagino quien es el pingüino), ni modos eduardo nos salir de ahi tras la llegada de los hombres con maletin, pero eso si cumplimos con un buen trabajo hasta el final.
saluditos...sigue escribiendo mas y mas ... m encanta tu manera de redactar eres el vil jejeje

Zektor 01 -

Tengo una lista alternativa de empleos del presente-futuro:
1. Policía de seguridad pública o policía de seguridad privada.
2. Negociador en secuestros.
3. Sicario.
4. Narcomenudista.
5. Empleado de Oxo o 7 Eleven (oxojob, diría Coupland).

Eduardo Huchín -

Fue un ensayo profético, pues lo publiqué en el diario hace como dos semanas. ¿Quién iba a pensar que esos hombres de maletín -uno de ellos, el consabido Penguin- que llegaron de repente a mi trabajo iban a repercutir finalmente en que yo dejara de trabajar ahí?

rodrigo solís -

Muy bien dicho Eduardo, adoro todos esos ensayos empresariales que haces. Sospecho que va con dedicatoria al pingüino. Un abrazo y como siempre, genial escrito.

karol -

Yo soy consultora, pero no soy ni sociologa ni poeta -aunque a veces le haga un poco a las dos cosas, jaja-

Según el tipo de consultoría algunas son mas renumerativas que otras. Y existen quienes realmente no hacen un trabajo decente, me ha tocado ver proyectos "ecoturísticos" que son copia exacta de otros y que ni siquiera le cambian el nombre de la localidad y, para colmo, cobran un dineral por ello.

En gran medida es cierto lo que dices, sobre todo eso de "aconsejar soluciones, pero no ejecutarlas", porque cuando tu trabajo tiene que ver con el manejo de recursos naturales, duele ver que vaya a dar al librero de algún administrador público -en el mejor de los casos- y luego se llene la boca diciendo que ya cumplio con el desarrollo sustentable.

KurtC. -

Que te puedo decir, que te puedo decir. Además de más halagos, escogiste muchos trabajos ideales y que...para qué son?
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