Mudanzas

Hoy voy a cambiar
revisar bien las entradas
y sacar mis sentimientos
y resentimientos todos
hacer limpieza al armario
borrar enlaces de antaño
y angustias que hubo en mi mente
para no sufrir por cosas tan pequeñitas*
dejar de ser Blogia...
para ser Wordpress.
TEDIÓSFERA SE MUDA A LA SIGUIENTE DIRECCIÓN
http://tediosfera.wordpress.com
*(Como que la página estuviera caída siempre entre 1 y 6 de la tarde)
La vida está en otra parte
De entre mis amigos escritores, si hay alguien que sabe del horror del tránsito continuo es Nadia Villafuerte. A ella la conocí nada menos que en un autobús en movimiento, en una de esas carreteras mexicanas donde es muy difícil que la literatura acontezca en forma de lectura y preferimos que acontezca en forma de conversación. Ambos nos dirigíamos a una reunión del FONCA y si su última frase fue “Me quiero ir a El Paso” o “El chino de los becarios de Arquitectura trae coca”, no lo recuerdo bien y no importa porque ambas oraciones dan una idea esclarecedora de lo que Nadia escudriñaba en los rostros de los demás: el deseo de estar en otro sitio.
Desde la primera compilación de cuentos que le leí, Barcos en Houston, Nadia escogió una geografía donde cualquier ciudad era apenas un retén en el camino. ¿Te gusta el látex, cielo?, su libro más reciente, nos confirma ese talento suyo para fotografiar cuerpos en movimiento. No es algo fácil. En manos de otro narrador, las figuras saldrán con seguridad borrosas, pero Nadia logra lo que todos ansiamos desde el primer escrito: que las caras sean reconocibles. Porque al fin de al cabo, ¿qué es la literatura sino el arte de capturar un rostro a punto de desencajarse?
... (... continúa)
Invitación (por si les gusta el látex)

Conocí a Nadia Villafuerte gracias a un hombre barbado, de pelo largo, frecuentemente retratado con ropa blanca y que era seguido por miles de personas. Sí: Marco Antonio Solís “el Buki”. Uno de los personajes de Nadia lo veía como una especie de Cristo; yo apenas como el Cortázar que aparecía en mis sueños. De esa confusión nació nuestra amistad. Ahora ella llega a Campeche, gracias a otro equívoco:
NADIA: (Inaudible por el celular) ¿Te gusta el látex, cielo?
YO: (Pausa dubitativa) Mmm. Sí.
NADIA: (El ruido de fondo ha terminado) ¡Perfecto! Qué bueno que aceptas. Llego el 5 de febrero. Te mando a tu correo la portada del libro.
YO: Eh, ¿libro?
Para mitigar la vergüenza llamé a Flor de Anda:
... (... continúa)
Toloc: Por el lado oscuro del camino

Si alguien en nuestro árido territorio artístico ha definido la subversión como norma de comportamiento dentro y fuera de los escenarios es sin duda el grupo Toloc. Subversión no sólo contra los naturales blancos de la protesta (el sistema, los buenos modales y todas esas instancias que comúnmente se denominan “lo establecido”) sino incluso contra aquellos grupos que se llaman a sí mismos “contestatarios”. Ni darketos ni eskatos ni punketos, Toloc se forma en 1998, con tres integrantes que fueron capaces, como los antiguos, de borrar todo vínculo con su pasado y nacer de nuevo bajo los nombres de Kurt Kobén, Mosh Cohuó y Lazlo Canek. Metal épico en el más sublime de los términos: la historia reinventada a través de la epopeya.
“Es verdad que de músicos, poetas y locos todos tenemos un poco. Por fortuna, hay algunos que sólo eso sabemos hacer”.
En los tiempos en que los grupos de rock sacaban sus nombres del libro de etimologías grecolatinas, Toloc debuta con Montecristo Superstar, el mítico demo de 1998 que llevaba ya la mar
... (... continúa)Porno for maitros

Una infancia que no haya sido marcada por historietas pornográficas no fue infancia. ¡Así soy...! ¿Y qué?, El Sensacional de maestros, sus chalanas y demás chambitas, Sensacional de Barrios y los Sensacionales de Traileros, de Mercados o de Chafiretes fueron la bibliografía mínima de crecer en México durante los ochenta. Eran pequeñas publicaciones de 13 por 14 cms., dirigidas a adultos que ganaban poco. Sus historias estaban llenas de albures, mujeres turgentes y aventuras que resaltaban lo mejor de la “pija-dura del proletariado”. Sus virtudes eran la infidelidad, la precocidad sexual y el centrimetraje de los pechos femeninos.
Al ser el equivalente impreso de las sexicomedias mexicanas, los Sensacionales abusaban de los dobles sentidos, pero también mantenían el pudor de sus protagonistas con vestidos entallados que marcaran los pezones, pero no los mostraran. Con el tiempo, el mercado (o algo que pudiera llamarse el Sensacional de la crisis de mercado) llevó a los editores a mostrar más pechos al aire, a exhibir la región púbica de sus chicas y ya de plano hasta penes erectos.
Entonces las historietas marcaron la distancia entre la risa y la libido. Se volvieron serias como si la imagen explícita no pudiera ser compatible con los chistes (quizás era que las insinuaciones impúdicas de la primera época necesitaban un poco de la censura, porque eran una forma de sortear la censura).
... (... continúa)
Contra las cuerdas

La opinión generalizada que he leído sobre The Wrestler es que la interpretación de Mickey Rourke no sólo representa una de las actuaciones mayores del año pasado sino que termina siendo la película. Un guión en apariencia plano, apenas un par de frases memorables, la historia de una hija que no termina de encajar del todo. Con esas deficiencias, parecía que Rourke salva el filme del mismo modo que el personaje de “El Carnero” Robison ha salvado a Rourke (lo ha puesto bajo los reflectores de un modo que no hizo ni siquiera Sin City).
Pero yo no voy a hablar de Mickey Rourke. Es decir, no voy a destacar ninguna virtud de los actores de la cinta. Nada de elogiar la mirada de Rourke, la mirada de Tomei, de cómo dan perfecta sustancia a personajes que tienen prohibido envejecer, llámese luchador, llámese striper. De sus certeros puñetazos al abdomen del espectador y de cómo la sangre de Rourke hace algo más que salpicarnos. Dejemos eso para otra función, posiblemente para otros comentaristas.
Quiero hablar del Darren Aronofsky.
(... continúa)
Mi candidato

Ya saben por quién votar este julio. El mejor, el más perro, el que nada 10 kilómetros de a perrito, el auténtico ladrón, el favorito del diario Perribuna, el que lidera las encuestas, el terror de la ultraderecha del CAN (Contra el Apareamiento Natural), el hijo de perra, el temor del PeRReo-D, el que no pertenece al grupo del Dobernador, el de “las patas limpias”, el mandatario del empleo (va a ser el primero en tener uno apenas gane), el rayo de sol de la esperanza, el candidato de los pobres perros, el que promete tener pata firme contra la delincuencia.
Este 5 de julio: VOTA DON PERRO.
Para más información, visita su página oficial:
(la terminación “org.mlx” es por organizaciones malixes)
El arte de ser precandidato

Por muchos años, en Campeche, las precampañas han sido la auténtica elección y las votaciones sólo han servido para corroborar la fuerza del partido en el poder. A lo largo de los sexenios, obtener una candidatura priista era obtener el cargo; por ello, la lucha verdadera se daba al interior. Ahora, las diferencias entre el PAN y el PRI han disminuido lo suficiente como para que las candidaturas de ambos partidos se peleen con ánimo de guerra civil.
¿Qué ha pasado? Que las precampañas se han encarecido a extremos ridículos, como si en esa lucha intestina se debatiera el futuro de la democracia. En estos tiempos hablar de los precandidatos es como hablar de los presocráticos: son tipos oscuros, autores de declaraciones perdidas y a los cuales tendemos a confundir unos con otros. ¿Quiénes son, qué quieren de nosotros, por qué nos acosan?
Observemos el panorama con detenimiento: raramente, un precandidato sale de la nada. Pensemos en la política como en la fila para ir a ver el estreno de una cinta taquillera. Es una combinación de paciencia y artimaña. Entre quienes forman la fila se han establecido reglas tácitas para avanzar, pero nadie se opondría a transgredir ese acuerdo si la circunstancia lo amerita. Por ejemplo, si la empresa ofrece boletos gratis a quienes pasen algún reto extraordinario. Imaginen eso y estarán viendo cómo funciona la administración pública.
De ese modo, en la política todo mundo quiere llama
... (... continúa)Los pecados de la carne

En nuestros días, ir con un doctor para saber si nuestro peso es conveniente es como ir al confesionario a preguntar si somos pecadores: sólo vamos a que nos reprendan por nuestras “prácticas inapropiadas” de cada noche.
“¡¿Eso cenas?! ¡Dios, permíteme tomarme un calmante para asimilar ese menú!”, me dijo el doctor Rivera, quien colgaba sobre su pecho un símbolo de Escolapio.
“¿Es demasiado?”, pregunté.
“Si tu plan de vida es sólo llegar a los 40 años probablemente no”, me explicó el galeno. “Ahora, si has llegado a imaginarte viejo, firmando libros, yo te recomiendo…”.
“¿Qué cosa?”
“Que ya no te lo imagines, porque no va a suceder”.
Tragué saliva. Esencialmente, porque ya tenía hambre otra vez.
“¿Hay algo que yo pueda hacer por la salvaci&oacu
... (... continúa)No deje este libro al alcance de sus hijos

Este 6 de enero ha transcurrido con una recomendación de la Profeco: no compre juguetes bélicos “pues fomentarán en el menor la destrucción y que se enoje con facilidad”. Asimismo el año pasado, la misma dependencia participó en una campaña para intercambiar juguetes violentos por juguetes didácticos (de la misma forma que el Ejército le da por trocar despensas por armas de verdad). El objetivo, según la Profeco, es “fomentar una infancia libre de violencia a fin de propiciar un ambiente de orden, tranquilidad y estabilidad social en aras de una cultura de no violencia”.
La perspectiva no me extraña. Siendo el gobierno nuestro Papá simbólico no es difícil que concentre los prejuicios de miles de padres, sobre todo cuando se refiere a la televisión, la música y los videojuegos. Convencidos de que ser progenitores responsables supone establecer prohibiciones claras, miles de padres han decidido echarle un ojo al entretenimiento actual de niños y jóvenes y han salido horrorizados.
Censores en ciernes, los padres ha aplicado a través de los años sus propios criterios para decir si un programa es apto o no para sus pequeños, o si un juego lo es o no, pero en ningún momento han indagado en el criterio que siguen sus hijos para preferir un programa o un videojuego y no otro. Demasiado preocupados por no exponerlos a contenidos inapropiados, los padres sólo han reflejado sus propios miedos adultos y en nada han entendido la manera en que los ni&nti
... (... continúa)2009
Propósito prioritario: no repetir más de dos propósitos por año que contengan la frase "ahora sí".
Chicas bailarinas

SEXO
Para llegar al D’Fox o al Diamante de July uno tiene que salir de la ciudad: pagar 100 pesos de un taxi o en su defecto adentrarse en caminos que recuerdan la Masacre de Texas a fin de evadir los retenes. Asentado en un área de moteles y decenas de hectáreas baldías, su ubicación parecería tan inexacta como su dirección: Carretera Campeche-Mérida, Lote 8, Kalá, Campeche, pero la espectacular imagen de 6 metros de una estrella porno que nos mira como si hubiéramos depositado dos millones en su cuenta bancaria da la pauta para saber dónde estamos.
Decidir si se escoge el D’Fox o el Diamante es como zapear entre TV Azteca y Televisa. Se trata al fin de cuentas de mismos rostros que hacen exactamente lo mismo mientras nos venden la misma cerveza. Construido uno a unos metros del otro, ambos tables han alimentado una migración que va del público a las chicas. No obstante pese a los parecidos, los fines de semana, se transforman en dos universos tan diferentes como el Cielo y el Infierno: el Diamante promete un aglutinamiento de viejos indeseables con suficiente dinero como para financiar una precampaña; el D‘Fox en cambio acoge a las decenas de perdedores que no tienen para pagarse un privado en el edificio de enfrente.
C, J, F y yo entramos al D’Fox en otro de nuestros clásicos trabajos de campo. (de haber entrado al Diamante hubiera tenido un título perfecto para este artículo: July in the Sky with D
... (... continúa)It's Miller time!

Henry Miller, al fondo, manteniéndose en forma a través del deporte.
Cada que llega fin de año (bueno, los últimos tres diciembres así ha sido) vuelvo sobre las páginas de "Al cumplir ochenta" de Henry Miller:
Si a los ochenta años no estás ni tullido ni inválido y gozas de buena salud, si todavía disfrutas una buena caminata y una comida sabrosa (con todo y acompañamientos), si duermes sin pastillas, si las aves y las flores, las montañas y el mar te siguen inspirando eres de lo más afortunado y deberías arrodillarte en la mañana y en la noche para darle gracias al Señor por mantenerte en forma. En cambio si eres joven pero ya tienes cansado el espíritu y estás a punto de convertirte en autómata, sería bueno que te atrevas a decir de tu jefe —en silencio, claro— “¡Al carajo con ese fulano, no es mi dueño!”. Si no te has quedado culiatornillado y si te sigue emocionando un buen trasero o un magnífico par de tetas, si todavía puedes enamorarte las veces que sea y si perdonas a tus padres por el delito de haberte traído al mundo, si te hace feliz no llegar a ningún lado y vivir al día, si puedes olvidar y perdonar y evitar volverte amargado, cascarrabias, resentido y cínico, hombre, ya vas ganando.
Lo que importa son las cosas pequeñas, no la fama ni el éxito o el dinero. La cima es muy estrecha, pero abajo hay muchos como tú que no se estorban ni se molestan. Ni por un instante se te ocurra que los genios viven felices; todo lo contrario, dan gracias por ser del montón.
Anatomía de la (feliz) melancolía

Diciembre es un extraño mes porque al tiempo que todo mundo te desea feliz navidad el fin de año nos pone melancólicos, memoriosos y en más de una ocasión hasta irritables. Dada esa extraña sensación de experimentar dos opuestos (como cuando hay frío pero también sol y uno se pone –inútilmente- al sol para contrarrestar el frío), quisiera hablar de una banda cuyo disco me llegó este 24 con precisión poética (y sin planearlo, ya saben que el correo puede lo mismo arruinar la entrega de un regalo como darle un nuevo sentido), de parte de mi amiga Elisa Corona.
En Elisa Corona Aguilar tengo a una suerte de gemela lejana, pues compartimos cuatro pasiones: el ensayo (su libro Amigo o enemigo, es una delicia, se los juro, lo recibí ayer y hoy ya lo he terminado), la literatura infantil (escribió un maravilloso texto sobre Harry Potter y Willy Wonka para la antología El hacha puesta en la raíz, cuyo boleto de entrada me costó a mí apenas dos páginas), 31 minutos y la música: Elisa es cantante y guitarrista de la banda Feliz Azul.
“El nombre”, explican en su myspace, “surgió de una pregunta simple con una respuesta complicada: si su música comienza
... (... continúa)Todos tenemos un lado hardcore

A fin de no mancillar este espacio con imágenes ofensivas para mis lectores, he decidido canalizar mis escritos sobre porno al blog A tranquear el zorro, escrito a diez manos junto a Wil, el Chino, Tino y Killer. Para que sepan de qué va el asunto, transcribo algunas partes de mis colaboraciones, que pueden consultarse siguiendo este link:

JENNA JAMESON, ESCRITORA DE SUPERACIÓN PERSONAL
De la primera a la última palabra, Cómo hacer el amor igual que una estrella del porno se muestra como lo que es: una vida novelada, un manual de autoayuda sobre cuestiones eróticas y una guía para los negocios; en pocas palabras una película porno de 20 horas a la que es difícil adelantar las escenas con gente vestida.
...Mientras alaba el maravilloso tacto femenino y despotrica contra los v
